Takefusa Kubo está prácticamente descartado para lo que resta del torneo. Salvo una recuperación exprés altamente improbable —y que podría comprometer el inicio de la próxima temporada con la Real Sociedad—, el extremo no volvería a disputar minutos en esta competición tras la lesión de rodilla sufrida ante Países Bajos en una acción con Denzel Dumfries.
La selección japonesa ha confirmado su baja para el próximo encuentro ante Túnez. El responsable de comunicación del combinado nipón explicó que, tras las pruebas médicas realizadas, “se ha constatado una lesión en la rodilla izquierda”. Por el momento no se han ofrecido detalles sobre el alcance exacto ni un plazo estimado de recuperación, aunque se prevé que el jugador esté varias semanas de baja.
Su participación en el tercer partido frente a Suecia se antoja prácticamente imposible y, a día de hoy, su continuidad en el torneo está muy comprometida.
Pese a ello, su permanencia con la concentración mantiene una mínima posibilidad de reincorporación en caso de que Japón avance a las rondas eliminatorias. Sin embargo, el escenario es incierto y la preocupación en torno a su estado físico es evidente.

