La preocupación ha dado paso al optimismo en la concentración de la selección española. Tras el enorme susto vivido durante el exigente encuentro frente a Uruguay, las pruebas médicas realizadas este sábado en Chattanooga han descartado lesiones de gravedad en Yeremy Pino y Nico Williams, una noticia que mantiene abiertas sus opciones de volver a jugar si España continúa avanzando en el Mundial.

El caso de Yeremy Pino era el que más inquietud generaba tras el fuerte golpe sufrido en el hombro. Sin embargo, las exploraciones radiológicas han descartado cualquier fractura y el extremo presenta finalmente un esguince acromioclavicular, una lesión de grado moderado cuyo tiempo de recuperación dependerá de su evolución.

Por su parte, Nico Williams sufrió una dura entrada que le provocó un fuerte traumatismo. Las pruebas médicas han confirmado una lesión muscular en el aductor derecho, también de grado moderado, descartando daños de mayor alcance.

La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha informado de que ninguno de los dos futbolistas queda descartado para lo que resta de competición. Su regreso estará condicionado a la evolución clínica durante los próximos días, aunque el diagnóstico supone un importante alivio para Luis de la Fuente y para el cuerpo técnico de la selección.

Después de unas horas marcadas por la incertidumbre, España respira. La posibilidad de recuperar a dos de sus jugadores más desequilibrantes sigue intacta de cara a las eliminatorias del campeonato.