Francia ya centra todos sus esfuerzos en la semifinal ante España. Tras la jornada de descanso concedida por Didier Deschamps después de lograr el pase a la penúltima ronda del Mundial, la selección francesa regresó a los entrenamientos con una noticia muy positiva y otra que mantiene cierta cautela.

La mejor novedad la protagonizó Kylian Mbappé. El delantero del Real Madrid se ejercitó con absoluta normalidad después del golpe en el tobillo que sufrió en el último encuentro y que le obligó a ser sustituido a falta de un cuarto de hora para el final. En ningún momento se encendieron las alarmas en la concentración francesa, donde simplemente se activó el protocolo habitual: revisión médica inmediata, aplicación de hielo para reducir la inflamación y seguimiento de su evolución.

El atacante completó la sesión junto al grupo de futbolistas con mayor carga de minutos, realizando carrera continua, ejercicios de activación y trabajo de recuperación, dejando claro que estará disponible para medirse a España.

Las dudas llegaron en defensa. Dayot Upamecano y William Saliba, la pareja habitual de centrales de Deschamps durante el torneo, no participaron en el entrenamiento colectivo, una ausencia que llamó la atención por la importancia de ambos en el sistema defensivo francés.

No obstante, desde la concentración de Francia transmiten tranquilidad. Saliba continúa gestionando unas molestias en la espalda que ya le hicieron perderse varias sesiones durante el campeonato sin impedirle disputar los partidos, mientras que Upamecano sigue un plan específico de control de cargas para llegar en las mejores condiciones al tramo decisivo del Mundial.

A tres días de la semifinal frente a España, la previsión es que tanto Saliba como Upamecano estén disponibles. El cuerpo técnico de Deschamps prefiere no asumir riesgos con dos futbolistas fundamentales, mientras que la presencia de Mbappé parece totalmente garantizada para uno de los encuentros más esperados del campeonato.