Marc-André ter Stegen ha emitido un comunicado que supone un giro de 180 grados en su relación con el FC Barcelona. El portero alemán, que hace solo unos días se negaba a firmar la autorización para que el club enviara a LaLiga su informe médico —imprescindible para inscribir a Joan García—, se ha mostrado ahora conciliador y abierto al diálogo.
En el texto, publicado tras la decisión del club de retirarle la capitanía y abrirle un expediente, Ter Stegen admite por primera vez su disposición a firmar el documento necesario para que la entidad pueda registrar nuevas incorporaciones, siempre y cuando la comisión médica lo autorice.
Aunque el comunicado incluye ciertos reproches hacia la entidad —lamentando que se han dicho “cosas totalmente infundadas” sobre él—, el tono general es constructivo. El alemán defiende que su decisión de operarse fue consensuada con los servicios médicos del club, y niega rotundamente que su situación haya estado relacionada con las renovaciones o fichajes recientes.
“Estoy plenamente dispuesto a colaborar con la dirección del Club para resolver este asunto y facilitar la autorización requerida”, asegura el guardameta, que también destaca su amor por el Barça, la ciudad y su afición: “Muchas cosas pueden cambiar, pero hay una que nunca lo hará: os quiero, culers”.
La reacción en el entorno culé ha sido positiva. Desde el club se interpreta esta rectificación como un paso clave para poder desbloquear inscripciones, mientras figuras como Xavi Hernández o Riqui Puig aplaudieron públicamente la actitud del alemán.
El conflicto, que parecía enquistado, podría ahora resolverse gracias a este gesto de Ter Stegen, que recupera parte del crédito perdido y vuelve a alinearse con los intereses del club.

