Takefusa Kubo encendió las alarmas durante el empate entre Japón y Países Bajos tras retirarse lesionado en el tramo decisivo del encuentro. El futbolista de la Real Sociedad abandonó el terreno de juego en el minuto 71 después de recibir un duro impacto en la rodilla izquierda por parte de Denzel Dumfries.

La acción se produjo en una disputa en la medular, cuando el internacional japonés trataba de recortar y el lateral neerlandés llegó con fuerza al balón. Aunque Dumfries tocó primero la pelota y el colegiado dejó seguir la jugada, el choque fue muy contundente y Kubo quedó visiblemente dolorido sobre el césped.

Pese a intentar continuar durante unos instantes, el atacante nipón terminó siendo sustituido y poco después se le pudo ver en el banquillo con una bolsa de hielo sobre la rodilla afectada y sin apenas apoyar la pierna izquierda. Las primeras sensaciones apuntan a un posible esguince de rodilla, aunque el alcance exacto de la lesión dependerá de las pruebas médicas que se le realizarán en las próximas horas.

Curiosamente, apenas unos minutos después de la salida de Kubo llegó el tanto de Kamada que estableció el definitivo 2-2. El jugador de la Real Sociedad celebró el gol junto a sus compañeros, aunque todavía con evidentes molestias.

Tras el pitido final, el internacional japonés abandonó inicialmente el césped caminando con mayor normalidad e incluso se detuvo a saludar a algunos aficionados cerca del túnel de vestuarios. Sin embargo, posteriormente trascendió una imagen en la que se le veía abandonando el estadio en silla de ruedas, aumentando así la preocupación en torno a su estado físico.

Japón volverá a competir el próximo 21 de junio, por lo que Kubo dispondrá de varios días para intentar recuperarse. En la Real Sociedad permanecen pendientes de la evolución de uno de sus jugadores más determinantes, a la espera de conocer si el golpe ha quedado únicamente en un fuerte hematoma o si existe afectación ligamentosa en la zona interna de la rodilla izquierda.