Rubén Vargas no logra dejar atrás los problemas físicos que le han acompañado desde su llegada al Sevilla FC. El conjunto hispalense confía en que el internacional suizo complete un buen papel en el próximo torneo internacional con su selección para revalorizar su cotización en el mercado y facilitar una posible salida mediante un traspaso que genere ingresos importantes para las arcas del club. Sin embargo, las primeras noticias desde la concentración de Suiza no invitan al optimismo.

El extremo fue titular el pasado domingo en el amistoso disputado frente a Jordania, encuentro en el que participó durante los primeros 45 minutos. Posteriormente, la expedición helvética puso rumbo a Estados Unidos, donde ha establecido su cuartel general en San Diego (California).

Fue precisamente en el primer entrenamiento en tierras norteamericanas cuando surgió la preocupación. Vargas inició la sesión junto al resto de sus compañeros, pero apenas unos minutos después tuvo que retirarse del trabajo grupal al notar molestias en su pierna derecha. Los servicios médicos de la selección atendieron al futbolista sobre el césped antes de que abandonara el entrenamiento.

Aunque todo apunta a que se trata de una medida preventiva y no de una lesión de gravedad, el episodio vuelve a poner el foco sobre el historial físico del jugador. Desde que aterrizó en Nervión, Vargas ha sufrido hasta cinco lesiones en apenas temporada y media, una circunstancia que ha condicionado su continuidad y rendimiento.

Pese a este contratiempo, desde la concentración suiza llegan mensajes tranquilizadores. En un vídeo difundido por los canales oficiales de la federación helvética, se puede observar al futbolista realizando trabajo específico en el gimnasio, una imagen que invita a pensar que su estado no reviste excesiva gravedad y que su evolución será seguida de cerca en los próximos días.