Raphinha acaba contrato en el 2027. Durante este verano pudo salir porque el club necesitaba cerrar alguna gran venta y el brasileño manejaba una oferta impresionante de Arabia Saudí y el interés de varios equipos de la Premier, especialmente el Chelsea. El brasileño dejó claro antes de partir a la Copa América que no iba a aceptar irse en modo alguno y el Barça no forzó la situación. Fue Deco el que apostó fuerte por él, convencido de que explotaría.

De hecho, en el club había voces que querían abrirle la puerta si se confirmaba que el Al Hilal de Neymar pagaba 100 millones de euros de traspaso. Su salida lo arreglaba todo y permitía fichar, pero Raphinha se puso firme y el club dejó al lado la idea de venderle.

Este verano, Raphinha venía a por todo. Sabía que el Barça quería fichar a Dani Olmo y a Nico Williams, pero aún y así se veía como titular. Y ya en pretemporada cogió galones. Ahora es el capitán dentro y fuera del terreno de juego y un futbolista muy importante. Si mantiene el nivel, el Barça puede aspirar a todo.

 

Deco, que fue su representante, conoce a la perfección lo que piensa Raphinha y sabe que desea marcar una época aquí. Hoy por hoy hay otras renovaciones más urgentes como la de Gavi, Pedri, Araujo o De Jong. Las ofertas se pueden multiplicar y el Barça va a atarlo con calma y con el OK de un jugador que, además, pronto será comunitario.