La selección brasileña continúa preparando su segundo compromiso del Mundial con varias situaciones que mantienen en alerta al cuerpo técnico de Carlo Ancelotti. Raphinha, Bruno Guimarães y Gabriel Magalhães se ejercitaron este lunes al margen del grupo en una sesión marcada por la gestión de cargas y la necesidad de evitar riesgos físicos antes del decisivo encuentro frente a Haití.

Los tres internacionales brasileños saltaron al césped del Columbia Park de Morristown, en Estados Unidos, unos minutos después que el resto de sus compañeros. Mientras el grupo realizaba el entrenamiento habitual bajo las órdenes de Ancelotti, el extremo del Barcelona, el centrocampista del Newcastle y el defensa del Arsenal completaron un trabajo específico de menor intensidad.

Desde la selección brasileña trasladan tranquilidad. La decisión responde a una medida preventiva para controlar el desgaste acumulado y minimizar el riesgo de lesiones en futbolistas que vienen de realizar un importante esfuerzo físico durante las últimas semanas.

Uno de los casos más llamativos es el de Raphinha. El atacante azulgrana fue protagonista de una de las imágenes más significativas tras el empate de Brasil frente a Marruecos (1-1) en el estreno del Grupo C. Al término del encuentro, el jugador acabó tendido sobre el césped, visiblemente agotado y afectado por un resultado que complicó el inicio de la Canarinha en el torneo.

Tras una jornada dominical dedicada a la recuperación —con trabajo regenerativo para los titulares y sesión de gimnasio para los suplentes—, la presencia de los tres futbolistas entrenándose al margen generó cierta preocupación, aunque todo apunta a una simple medida de precaución.

Mientras tanto, Neymar sigue centrando buena parte de la atención mediática. El delantero brasileño volvió a quedarse trabajando en el gimnasio mientras continúa recuperándose de la lesión muscular de grado II que sufrió en el gemelo derecho el pasado 17 de mayo. Su regreso al trabajo con el grupo sigue sin fecha definitiva, aunque la expectativa en torno a su recuperación continúa creciendo.

Brasil afronta ahora una cita de máxima exigencia. La selección dirigida por Carlo Ancelotti se enfrentará a Haití el próximo viernes en Filadelfia con la obligación de sumar los tres puntos. Tras el inesperado empate ante Marruecos, cualquier nuevo tropiezo podría complicar seriamente las opciones de clasificación para la siguiente ronda.

La Canarinha busca recuperar sensaciones y despejar dudas, pero lo hará con la mirada puesta en el estado físico de varios de sus jugadores más importantes.