Paulo Pezzolano, entrenador del Valladolid, ya enfrentó la rueda de prensa antes de la cita del Pucela contra el Atlético en la Jornada 15 de La Liga, donde el técnico no puede estar por sanción.

¿Qué valoración hace de la última expulsión?

Ese fue el motivo por el que decidí no salir después. Dentro del reglamento se contempla que, después de una expulsión, puede salir el asistente. Tenía mucha bronca, porque, aunque parezcan excusas, son tarjetas amarillas que no tenían sentido. No quería cometer el error de hablar de más en un momento de mucha calentura, por eso preferí que saliese Camilo [Speranza].

¿Dónde vivió la segunda parte?

Con la cámara táctica, dentro del vestuario, se ve mucho mejor. Estaba con mucha bronca porque en el túnel no sucedió nada; cosas del fútbol. A veces se casan las cosas de contexto por el alboroto. Hubo una charla entre entrenadores y nada más. Estaba dentro de lo normal y dentro del partido. De verdad, no sucedió nada fuera de lugar y se armó un tumulto que no tenía sentido.

¿Cómo está el equipo tras el mazazo de la derrota en Getafe?

La derrota en Getafe fue un golpe duro porque íbamos con la ilusión de ganar. Si ustedes lo ven y lo evalúan bien, el primer tiempo fue muy bueno; nos podríamos haber ido uno o dos a cero arriba, porque las oportunidades las tuvimos nosotros y ellos no ocasionaron nada. Hasta el minuto 70, el partido estaba controlado, pero entonces te sucede que por ‘detallecitos’ propios el rival encuentra el gol.

El jugador sabe lo que vivió dentro del partido y cómo fue, y fue un mazazo fuerte ante un rival directo, y contra ellos nos había ido bien. Estamos trabajando ya en el siguiente partido sin ninguna presión añadida, porque hay que saber que esto es una maratón. Hay cosas que vienen evolucionando, que a veces nos cuesta ver, como la evolución de los jugadores jóvenes que estamos viendo, que es bueno para estabilizar el club.

¿Qué sensación le produce que mientras su equipo jugaba en Getafe el presidente jugaba al tenis en Brasil?

Yo no sé lo que estaba haciendo el ‘presi’; yo estaba preocupado por ganar el partido. A mí me preocupa buscar y encontrar soluciones para ganar el próximo partido.

¿Se siente en una situación límite?

Sabemos que tenemos que sumar, lo que nos estamos jugando y los rivales que van a estar luchando contra nosotros hasta el final. Cuando conseguimos cuatro puntos en las tres primeras fechas yo dije que íbamos a tener que sufrir juntos. Después de eso se nos fue algún jugador y empezaron los malos resultados. ¿Esperaba tener tres o cuatro puntos más? Yo creo que sí, en partidos como el del Athletic. Con dos puntos más, capaz que era otra cosa.

Se nos han ido puntos increíblemente por ‘detallecitos’ y eso significa que no estamos tan lejos. No me siento en una situación límite; veo más allá del siguiente partido. Puede pasar que el club en un momento decida un cambio de entrenador; es normal. Pero yo voy a buscar siempre intentar conseguir la solución para dar el siguiente paso. Por ejemplo, el equipo viene mejorando defensivamente mucho menos y nos rematan menos.

Ahora tenemos que ver cómo podemos hacer daño para dar el otro paso. Estamos en ese camino, aunque obviamente hay que ganar. Con un buen resultado, esto ya sería diferente. Sabemos que el inicio no fue bueno, pero eso no significa que el final no vaya a serlo. Esto es muy largo.

Volverá a haber protestas por parte de la afición. ¿Les añade eso presión?

Necesitamos su apoyo y su empuje, pero eso tenemos que lograrlo y contagiarlo de adentro para afuera. El aficionado necesita el resultado y con eso va a ir apoyando más. Les tenemos que dar para que nos den también. Están en todo su derecho de expresarse. Yo se lo dije en su momento, cuando me gritaban: yo estaría muy dolido también y tienen su libre expresión.

Hace semanas dijo que evaluaría el nivel de compromiso de algunos jugadores. ¿Se quedó Amallah fuera ante el Getafe por eso?

No tiene nada que ver con todo eso. Su señora está embarazada y él estaba muy nervioso, así que decidimos que se quedara. Si queremos hablar de esos momentos que pasaron, esos jugadores hoy en día están mucho más involucrados; hoy en día respetan la institución. Si yo tengo jugadores que no respetan a la institución, dentro de la cancha no van a solucionar nada y va a ser peor. A nosotros no nos va a salvar un solo jugador, para salvarnos tenemos que ser un equipo; ese es mi pensamiento y no va a cambiar nunca esté donde esté.

(As)