Pablo Torre, jugador del Barcelona, dio entrevista a Relevo y reproducimos algunos aspectos. Sus 209 minutos esta temporada le han bastado para facturar varios partidazos y no le sirven para consolidarse en la rotación de Flick. Después de cinco partidos sin participar, su rostro esconde las mismas ganas de oler el césped como comprensión con el alemán por la competencia que se le acumula en la misma parcela.
En la Sub-21, cobijado bajo el ala de su padre Santi Denia, su rol cambia y se convierte en líder de una Selección que en este parón afronta amistosos contra Inglaterra (este viernes) y Dinamarca (próximo martes).
Con su futuro abierto para enero, la perla se centra en terminar el año de la mejor manera posible con la Roja y con su club y espera oportunidades a su regreso a la Ciudad Condal. Sus cifras, impacto y talento las reclaman a gritos.
Hace exactamente dos años de la última vez que Relevo habló contigo y parece que has ganado en tamaño y volumen y que Pablo Torre ha pasado de ser niño a hombre. ¿Es una sensación o una realidad?
¿Se nota o qué? (risas). Es una realidad, una realidad.
¿Cuánto pesabas, por curiosidad, hace dos años?
63, más o menos.
¿Y en cuánto estás ahora?
69. Y todo de músculo.
¿Cuando uno se somete a esos cambios en el entrenamiento tiene miedo luego, por ejemplo, a perder algo de velocidad?
No. No tiene nada que ver. Los preparadores son los que saben y tú les comentas lo que te viene mejor a ti. No he perdido velocidad, no. Creo que ahora soy más rápido, de hecho.
¿En qué has cambiado, más allá de lo físico, desde que aterrizaste en el Barça y en la Sub-21 hasta ahora?
En todo. He madurado mucho. Hay situaciones que te hacen madurar. No sólo en el campo, sino en la vida en general. He pasado algún momento difícil, como todos, y esos momentos son los que te obligan a mejorar.
¿Qué supone para ti venir con la Selección? En tu club llevas casi un mes sin participar y aquí eres un líder…
Me encanta. Hay un grupo fantástico, estoy muy cómodo y he hecho amigos de verdad. Todos tenemos ganas de que lleguen las concentraciones. Nos lo pasamos muy bien entrenándonos, en el hotel, con los juegos, en las habitaciones… Es verdad que Samu se nos ha ido del grupo, pero ha sido por una buena causa. Le echamos de menos.
De tu grupo de amigos (Juanlu, Barrios o Samu) hay uno, el mencionado Omorodion, que ya ha dado el salto a la Absoluta. ¿Qué crees que te falta a ti para conseguirlo a medio plazo?
Continuidad. Tengo muchas cualidades para estar ahí, pero necesito continuidad. También es verdad que, en el Barça, es difícil tenerla. Aun así, estoy tranquilo. Sé que el jugar finde tras finde llegará tarde o temprano.
Dicen que Santi Denia se ha convertido en una especie de padre para ti. ¿Recuerdas algún gesto que tuviese contigo en los momentos malos? ¿Soléis hablar entre parón y parón?
Sí, sí. Santi siempre me da confianza, me hace jugar… Se porta muy bien con todos, pero a mí me coge a hablar, dialogamos mucho, suele escribirme… Le tengo un gran cariño.
Además de ganar la Champions y LaLiga con el Barça… ¿acudir al Europeo Sub-21 del próximo verano es tu otro gran sueño de la temporada?
Por supuesto. Me haría mucha ilusión.
Por pasar a tu club: ¿qué te llevó a seguir en el Barça este verano pese a la competencia con Pedri, Fermín y el fichaje de Olmo? Supongo que tendrías muchas propuestas de cesión.
Que confío mucho en mí. Durante la temporada hay momentos para todos porque, desgraciadamente, se producen lesiones. Quería intentar aprovechar todos esos momentos. Hasta ahora lo he podido hacer, pero hay mucha competencia sana.
¿Cómo llevas el, pese a haber destacado y marcado cuando has jugado, acumular ahora cinco partidos seguidos sin tener minutos?
Bueno… Todos no pueden jugar todo. Nos tenemos que repartir los minutos. Pero todo futbolista tiene ganas de oler el césped y es más feliz jugando.
Hemos vuelto a comprobar tu facilidad para hacer números: dos goles en 15' contra el Sevilla, gol y asistencia en Vila-real… ¿Crees que mereces más?
Puede ser. Quiero jugar y me voy frustrado a casa cuando no lo hago, pero es lo que hay. El equipo está muy bien y todos estamos enchufados, que es lo importante para el míster.
¿Qué es lo que más te ha impactado de Hansi Flick?
Creo que desde fuera se veía a un tío muy serio, que impone mucho… pero es todo lo contrario: muy cariñoso con los que juegan, con los que juegan menos… Tenemos una relación muy sana en el vestuario, de mucho respeto. Eso se está viendo reflejado en el terreno de juego. Nos encontramos superbien.
¿Te planteas salir en el mercado de invierno si la situación no cambia?
Todavía queda un mes y medio en el que debo estar centrado en el Barcelona. Después, ya veremos lo que pasa.
¿Tienes fe en que triunfarás en el Barça?
Siempre. Si no… ya me hubiese ido. Sé lo que puedo hacer si tengo confianza.
Otra: ¿juegas al Fantasy? ¿Se te da bien? ¿Tenéis liga en el equipo?
No, no. Siempre he jugado, pero a las dos semanas lo dejaba. Soy un desastre.
Si pudieras fichar a un jugador para tu equipo para que te diera muchos puntos, ¿a quién ficharías?
A Lewandowski. O a Raphinha.
Dime un futbolista que creas que puede petarlo en el Fantasy y que aún no lo haya hecho.
Me gusta mucho Pablo Barrios, mi amigo. Ha estado con lesiones y todavía no ha podido explotar al máximo, pero será un jugador muy importante para el Atleti.

