El tercer miembro de La Liga despedido de la Copa del Rey fue el Girona. Su técnico, Míchel, ya enfrentó a la prensa. Al Girona le espera un duro viaje de vuelta a casa. El conjunto rojiblanco dijo adiós a la Copa del Rey tras caer contra el Logroñés en los penaltis (4-3). Lo hizo con justicia y es que, tal y como advirtió Míchel, “no estuvimos a la altura”.

Las Gaunas y un pletórico Pol Arnau se comieron a los gerundenses. El técnico del Girona, tras el duelo, pasó revista y no escondió que esta eliminación se puede considerar un fracaso. “Cuando vas relajado te pueden pasar estas cosas. En los duelos no se vio la diferencia de categoría y es que tampoco supimos generar", dijo Míchel.

El golpe

El Girona no supo aprovechar que el Logroñés disputó gran parte de la prórroga con diez jugadores y con Pol Arnau, un defensa, bajo palos por la lesión de Kike Royo. “No se notó que jugábamos con un hombre más. No les supimos hundir. Este formato está hecho para que puedan pasar cosas como las que nos han pasado”, comentó un Míchel que no pudo, ni quiso, esconder que esta eliminación “hace daño. No hicimos las cosas como para merecer estar en la siguiente eliminatoria. Es un golpe duro y ahora tenemos que analizar qué pasó. No dimos nuestra mejor versión”.

El análisis del KO copero fue a más, pero es que no “tampoco probamos en exceso a Pol Arnau. No supimos dominar la pelota jugando con un más, no se notó nada. Todo fueron disparos desde fuera del área sin sentido. Cuando un rival está al 200%, con su gente animando, tienes que estar concentrado y no lo estuvimos". Eso sí, toca pasar página cuanto antes porque el calendario no les va a dar ningún respiro. El sábado recibirán al Real Madrid y el martes, al Liverpool.

(Tomado de As)