Cerrada la goleada contra el Sparta Praga, el Atlético de Madrid, ya mira a la Liga en busca de la séptima victoria consecutiva. Toca mirar a Valladolid, escenario del último título liguero con aquella celebración en el parking que trae al recuerdo tiempos pasados.
El entrenamiento de hoy ha ido tranquilo y sin muchas señas. Simeone tendrá mañana su última prueba antes del encuentro del sábado donde viene moviendo mucho a su equipo entre partidos para ir administrando los minutos y a su vez dando oportunidades a todos los jugadores.
Koke y Griezmann fueron suplentes en Praga y se espera que regresen al equipo titular. El próximo jueves volverá la Copa, donde el Atlético se medirá al Cacereño.
Con Lemar y Nahuel Molina en la enfermería, Le Normand continúa dando pasos hacia adelante. El central, de baja desde el derbi por un traumatismo craneoencefálico (TCE) con hematoma subdural ya toca balón con la cabeza, aunque todavía al margen. Con su casco, tocando balón con el grupo y rematando con la testa junto al preparador físico colchonero.
El gran objetivo de Robin pasaba por poder estar en Zorrilla, pero no se acelerará el proceso y apunta a tener que esperar unos días más para poder ayudar a un grupo que se encuentra eufórico tras la goleada en Champions. La Copa del Rey, ante el Cacereño, el día 5 de diciembre, puede ser un buen test.
(Fragmentos de As)

