El seleccionador holandés, Ronald Koeman, parece que se ha convertido en el portavoz oficial médico de Frenkie de Jong. En todas y cada una de sus apariciones públicas, Koeman aprovecha para dar detalles sobre el estado del centrocampista blaugrana. Ya lo hizo durante la Eurocopa, para explicar el por qué lo dejaba fuera de la competición, señalando al Barcelona como el principal culpable, al “haber forzado” su regreso.
También lo hizo en los siguientes meses, explicando que la recuperación del tobillo derecho no iba por buen camino -de hecho se acabó alargando más de cinco meses-, y ahora lo ha vuelto a hacer, dejando claro que Frenkie está muy lejos de su estado óptimo y que habrá que tener mucha paciencia para recuperar la mejor versión del holandés. “Hablé por teléfono con Frenkie la semana pasada y, con todos mis respetos, todavía está muy lejos. Jugó un poco y ya le asustó. Fue difícil para él”, desveló el seleccionador holandés.
Koeman advirtió asimismo que habrá que tener paciencia si se quiere recuperar al cien por cien a De Jong: “Frenkie necesita encontrar su ritmo y creo que aún le queda”.
En todo caso, unas declaraciones que tampoco sorprenden y que explican meridianamente la forma en que está gestionando Hansi Flick el regreso del centrocampista holandés. Desde que recibió el alta médica hace diez días, ha jugado dos partidos (Young Boys y Alavés), participando sólo los últimos minutos. Es evidente que en la hoja de ruta del técnico alemán no está, en ningún caso, darle la titularidad en los próximos partidos.

