Íñigo Pérez valoró lo justa de una victoria sólida, necesaria y festajada en Conference League, en una exigente visita a Polonia, donde el resultado dio desquite tras los incidentes que dejaron el miércoles aficionados del Rayo heridos.

Espino, héroe tras la pérdida de su padre

“El Pacha es el ejemplo de lo que queremos ser como equipo en cuanto a pasión, corazón, energía... Es volcánico. Cuando en este grupo alguien sufre lo que le ha pasado a él debemos arroparlo. Sabe que el grupo lo va a ayudar, proteger y disfrutar con él”.

Ganar

“Muy contentos por la victoria. Nos merecimos ganar. La primera media hora fue excelente y, en su gol, poco más se podía hacer. En la segunda parte, lejos de amedrentarnos por el ambiente y su buen hacer, pudimos hacer algún gol más, como el del Pacha. Es una explosión de felicidad. Era merecida por el partido y por la clasificación virtual”.


Mantener el foco ante la presión

“En los descansos les digo que tienen que jugar como en la primera parte para poder ganar. Ese juego mental es difícil para ellos. Hoy, al ganar, lo he conseguido y las otras veces no”.

Vestuario

“Jugar Europa y pasar de ronda con el Rayo es totalmente diferente a otro club. Tenemos una realidad. O formamos una familia o nuestra subsistencia en Primera no tiene sentido, ni conseguir estos resultados deportivos. Miramos a la grada y la realidad de Vallecas es diferente. Hay que imitar lo que hace la afición... Aquí somos una familia y no es impostado”.


Dos rivales polacos

“El nivel del Lech Poznan y del Jagiellonia es igual o superior al del Rayo. Ambos entrenadores me han aportado muchas cosas. El jugador polaco es disciplinado, tiene un gran físico... Estoy contento de ganar hoy aquí”.

Manga corta

“Yo soy español, del norte, Navarra. El clima es igual o peor que el que tenéis aquí. Desde pequeño me he acostumbrado, también lo hago con mis hijos. No he pasado frío por la emoción del partido. Me genera ardor interior y me sobra todo”.