El actual rendimiento defensivo del Mallorca destaca en el panorama de LaLiga, posicionando al equipo en los primeros puestos de la tabla y recordando a los aficionados tiempos de gloria. De la mano del técnico Jagoba Arrasate, los bermellones han encajado apenas ocho goles en 11 jornadas, una marca solo superada en la categoría por el Atlético de Madrid, que ha recibido un gol menos. Este notable arranque defensivo ha sido clave para que el equipo se sitúe en la séptima posición, empatado en puntos con los puestos de competiciones europeas.

La solidez de este Mallorca no es una casualidad. Arrasate ha sabido construir un bloque defensivo sólido, basado en una continuidad del trabajo establecido por Javier Aguirre y con un esquema bien ejecutado por sus jugadores. Desde la portería, donde destacan opciones seguras como Dominik Greif y Leo Román, hasta una defensa formada por figuras que han mostrado gran consistencia a lo largo de las jornadas. Martin Valjent y Antonio Raíllo se han convertido en un muro central, mientras que en los laterales, Pablo Maffeo y Johan Mojica combinan velocidad y capacidad defensiva, brindando un equilibrio ideal entre defensa y ataque.

Para encontrar un Mallorca con una defensa más fuerte, hay que remontarse a la temporada 1998/99. En aquel entonces, bajo la dirección de Héctor Cúper y con Carlos Roa en la portería, el equipo acabó siendo el menos goleado del campeonato, con solo 29 tantos en contra en 35 jornadas. Durante esa temporada, el Mallorca acumuló apenas cuatro goles en contra en sus primeras 11 fechas, un registro que lo llevó a ser líder temporal de LaLiga y, al finalizar la temporada, a conseguir un cupo en competiciones europeas.

Hoy, los aficionados del Mallorca vuelven a ilusionarse con el equipo. La base defensiva sólida y el trabajo colectivo que ha implementado Arrasate parecen augurar una temporada que podría ser histórica para el club, situando al equipo en posiciones de privilegio y recordando los éxitos del pasado en el Lluís Sitjar.