Pues el Levante salió con mucha sonrisa del sorteo de la Copa del Rey. Julián Calero sabe que hay alivio, en primera instancia, frente al estrés que representa siempre una semana de tres partidos.

Los granotas tienen mucho beneficio dentro de las opciones que se presentaban. Se medirán al equipo de menor categoría entre los posibles rivales en la Zona 2, prácticamente la mitad sur de España, con un viaje corto hasta Murcia a inicios de diciembre.

El rival de turno es el Cieza, de la 3ra RFEF, y sin pecar de cuellos estirados saben muy bien los de Calero que la demanda no es para cargarse de estrés. El míster podrá trabajar perfectamente con la segunda unidad, e incluso algunos chicos del filial si lo considera pertinente. No hay porque utilizar a ninguno de los titulares de su once "ideal" para La Liga.

En el mayor torneo nacional, los granotas tienen justo antes, en la Jornada 14, un partido exigente frente al Athletic Club, pero como locales en el Ciutat de Valencia. Así que viaje cortico para la Copa. Luego sí hay que subir el kilometraje y viajar a Navarra para otro reto fuerte en El Sadar contra el Osasuna. Choques ambos de tensión para la defensa, y donde solo se podrá confiar en la delantera en modo Fantasy.