La plantilla del Levante entrenó hoy con ánimos de superación, y puso el acelerador de cara all encuentro del próximo sábado contra el Athletic Club, en el Ciutat de Valencia. Esl escenario ideal para lograr otro buen momento que lleve a escalar en La Liga, y escapar de la zona de descenso.
Los granotas necesitan acelerar pues solo tienen 9 puntos, colistas junto al Oviedo. Julián Calero sabe que tiene que trabajar con un grupo idéntico al del reinicio de la competición, pues todavía no llegarán los lesionados Pablo Martínez y Carlos Espí.
Pablo es el más relevante, pues tuvo bastantes oportunidades en el inicio de campaña, pero se recupera de un esguince de tobillo. Espí trabaja para superar una lesión en el bíceps femoral y es de las herramientas que al regreso puede valorar Calero para fortalecer el ataque, sobretodo como suplente en una banca de baja influencia y efectividad.
Para esa vanguardia parecen fijos Etta Eyong e Iván Romero.

