La rebaja de cargas en la sesión de entrenamiento del Barcelona era algo de lo que no podían existir dudas. El desgaste contra el Bayern fue tal, que además de golpes, acelerones, frenos, saltos, giros, los azulgranas corrieron más de 126 kilómetros.
Todo eso se sabe que puede inclinar la balanza en su contra este sábado en El Clásico frente al Real Madrid. Entonces hoy era más importante la recuperación que el entrenamiento. No salen muchas pistas hoy.
Casi todos los titulares ante el club alemán deben repetir frente a los merengues en un choque donde se juega, con varios matices, el liderazgo de La Liga. Eso, y todo lo que significa a nivel emocional, deportivo y simbólico en el campo, la grada, la calle, y el mundo.
El más desgastado de todos: Casadó. Un hombre acelerado bajo el mando de Flick que exhibe calidad y gana elogios. Le sería muy útil en el reto que viene, pero es el de mayores probabilidades de bajarse del once.
Queda por ver si el entrenador alemán piensa que Frenkie esté listo para asumir, o se cambia el dibujo y Olmo arranca, o Gavi (aunque no es lo que se quería en la perspectiva de su regreso). Opciones tiene, la mayoría con determinado nivel de riesgo. Fermín pudiera estar nuevamente, se mostró bien, pero es otro con cuidados.
Es el mediocampo la zona de dudas, no en defensa, no en ataque. En el frente se necesitarán cambios, pero el arranque es como tiene que ser.
En este momento, parece esta la alineación más probable:


