El primer capítulo del Chacho Coudet en el banquillo del Alavés arrancó este jueves con un borrón mayúsculo. Una eliminación copera, un «resultado negativo», que el nuevo entrenador justificó en el poco margen que han tenido para trabajar con el grupo y la escasa efectividad de cara a gol.
«La realidad indica que llegamos hace un día y medio, necesitamos tiempo de trabajo». «Y fallar tantas ocasiones tiene algo que ver», analizó, de manera escueta. Aunque remarcó que no quiere utilizar esos dos factores como «excusas».
Porque la realidad es que entre el Alavés y la Minera, debutante en Segunda RFEF, hay tres categorías.
«Coincido en que la responsabilidad de perder contra un equipo de categorías inferiores es nuestra. Asumimos esa responsabilidad». Una primera toma de contacto con el equipo en la que no consiguió dar con la tecla para imponerse al rival. Ni en 90 minutos, ni en los 120. Es más, siempre a remolque en el marcador. Y en los penaltis llegó el batacazo.
Un golpe moral en un barco que busca desencallarse
«Lo más importante era salir de esta dinámica donde el equipo no puede ganar. Cuesta salir de ella». Sin embargo, las aguas están revueltas.
«Me hubiese gustado ganar para calmar todo lo que rodea al club. No es momento bueno. El vestuario siente la salida del entrenador y están recibiendo mucha información», apuntó, en relación a la introducción de sus aspectos. Empezando por la formación con la que llegó en la pizarra y que ayer alineó: ese 4-1-3-2 que será su dibujo habitual.
«Por momentos hemos circulado bien la pelota y generado ocasiones. La única fórmula es trabajar», añadió. Y ese trabajo se centrará en la parcela de arriba. «Creo que en un análissis pronto del partido hemos fallado muchísimo de cara a portería y hemos cometoido errores. A veces tienes que tener esa finura a la hora de definir». Porque el rival no perdona, como ocurrió. «Nos han pateado 3 veces y dos goles. Tuvieron gran efectividad», resumió.
(elcorreo.com)

