El fichaje estelar del verano culé había empezado la temporada rayando a gran altura, aportando tres goles en 189 minutos, hasta que cayó lesionado el pasado 15 de septiembre. Si no hay contratiempos, Olmo está ya listo para reaparecer tras el parón de selecciones y, con ese cercano horizonte, en el staff azulgrana ya se ha pensado en un plan paulatino de juego con un objetivo troncal: que Olmo esté en condiciones de ser titular en el Clásico del Bernabéu ante el Real Madrid.
El máximo goleador de la Eurocopa se fue aquel 15 de septiembre con molestias del Girona-Barça (1-4), en el que marcó su tercer gol y en pocas horas se confirmó el diagnóstico: de 4 a 5 semanas de baja por una lesión muscular en el bíceps femoral de la pierna derecha. Así que el análisis médico se mueve ya en las fechas previstas y la vuelta a las canchas del internacional de 26 años está programada para la reanudación de LaLiga, en ese Barça-Sevilla que se disputará en Montjuïc el domingo 20 de octubre (21 horas).
El miércoles siguiente, el 23 de octubre, el Barça recibirá en el Estadi Olímpic Lluís Companys al Bayern de Múnich (21 horas), partido de gran exigencia en la Champions League en el que el concurso idóneo para Olmo debería estar en torno a la duración de una de las dos partes, 45 minutos. Un calendario competitivo tan cuesta arriba para el Barça tendrá como etapa reina ese Clásico de Liga en el Bernabéu ante el Real Madrid, el sábado 26 de octubre (21 horas).
En el club azulgrana se trabaja con la pretensión de que Olmo esté para esa noche en disposición de acceder a la titularidad, siempre entendiendo que ese medido retorno al césped se haya producido con absoluta normalidad. Después de los 30 minutos ante el Sevilla y los 45 frente al Bayern, la dosis de fútbol apropiada para Olmo está aproximadamente hacia la hora de juego, 60 minutos en Madrid. Naturalmente, las sensaciones del futbolista tras cada una de esas alineaciones influirán en la siguiente y en la aplicación del plan.

