A Rubén Baraja le quedan pocas opciones como estratega. El técnico sigue sin hacer funcionar al Valencia y la derrota de este sábado ante el Rayo Vallecano le deja en una posición muy complicada. El equipo ché se hunde sin aparente posibilidad de salvación y los puntos no llegan.
Con solo 10 puntos en el casillero el Valencia se instala demasiado firme en la zona de descenso, solo un punto por encima del colista Valladolid, aunque con par de equipos a tiro, en dependencia de lo que suceda mañana.
Precisamente ese será el rival en la Jornada 17, y de no salir un resultado positivo puede ser la sentencia definitiva para Baraja, aunque ya se habla de salida, pero su tono en la rueda de prensa da a entender que le queda margen. Claro, lo mismo pasó justo antes de la despedida de Luis García del Alavés hace una semana.
Ante el Rayo, el equipo arrancó perdiendo y no fue capaz de remontar.
"El resultado es duro, teníamos mucha ilusión de ganar en casa, nuestro cambio debía pasar por ahí. Empezamos muy tensos y les dimos opciones de ponerse por delante. Hemos apretado pero no hemos podido remontar el partido. Hay que seguir adelante. Ellos han hecho su partido. Hemos tenido nuestros momentos, pero tenemos que aceptar el resultado".
Cambios en el sistema
"Queríamos mantener el 5-4-1 y nos han golpeado por el lado izquierdo y nos hemos asustado con algo de nerviosismo. En la segunda parte modificamos pero no fuimos capaces de hacer el empate".
El cambio frustrado de Almeida
"Pensábamos que Almeida nos podía dar algo más, pero el equipo no estaba mal y hemos preferido sacar dos extremos".
¿Le quedan fuerzas para sacar el equipo del descenso?
"Me siento con muchas fuerzas y ánimo. Es duro pero no podemos parar y tenemos que levantar la cabeza. Los aficionados estarán muy enfadados y no podemos renunciar a puntuar".
(Marca)

